Archivo mensual: febrero 2014

El poder de la imaginación

La imaginación es más importante que el conocimiento, o eso  dijo Einstein. Tal vez ésa sea la causa de por qué algunas personas consiguen todo lo que se proponen y otras no.

La leyenda urbana dice que fue Alejandro Jodorowsky quien popularizó la frase “la imaginación al poder”, al pintarla como graffiti en París en su alocada y rebelde juventud.

Como fase normal de nuestro desarrollo, pasamos los primeros años de nuestra vida en un mundo de fantasía. En la transición a la vida adulta, la educación, el entorno y la relación con nuestros padres provocará o bien que demos una salida constructiva a la imaginación o, por el contrario, que la repriman y nos olvidemos de ella, entrando en el mundo de la “realidad”.

Seguramente la imaginación y la creatividad pueden convertirnos en personas con más recursos frente a las exigencias de esa supuesta “realidad”.

Michael Ende habló de la lucha entre estos dos mundos, el real y el imaginario, en su obra maestra “La historia interminable”. Esta novela para adultos disfrazada de cuento infantil, es uno de los esfuerzos creativos de mayor profundidad filosófica que me he encontrado en mis años de vida.

Al parecer, lo que el escritor quiso expresar fue cómo el mundo real simplemente no puede existir sin el alimento de la fantasía y la creación. Pero además, nos avisa también de los peligros de la imaginación desbordada, sin control, sin equilibrio, sin un suelo al que agarrarse, o sin tener en cuenta la liberta ajena. Esto último lo expresa de forma brillante desde el momento en que Bastián, el protagonista, obtiene el poder de hacer cumplir sus deseos sin cortapisas y, cada vez que pide un deseo, se le olvida algo de sí mismo. Al final, pierde todos sus recuerdos y hasta su identidad.

Para arreglarlo, Bastián tendrá que encontrar su propia voluntad. Ende mezcla así conceptos que están muy relacionados: la imaginación, la realidad y la fuerza de voluntad. ¿Cuál es más importante? ¿Cómo debe ser la relación entre ellos? Por favor, no se confunda el libro con la película, ya que no tienen nada que ver la una con la otra. A quien la haya leído, le recomiendo su re-lectura, y a quien no, que corra a comprarla. Es una de esas lecturas que suelo revisar prácticamente cada año.

La capacidad que tenemos para usar la creatividad es asombrosa. Sólo debemos entrenar el talento, que en muchos casos permanece adormecido.

Muchos artistas o deportistas visualizan o entrenan mentalmente sus futuras acciones o actuaciones. Este hábito produce importantes beneficios ya que, como parece que se ha demostrado, imaginar una acción y ponerla en práctica no son cosas tan distintas, al menos para nuestro cerebro.

Se ha visto que el simple hecho de imaginar que muevo los músculos sirve para fortalecerlos.

Este mismo principio puede usarse para provocar cambios en uno mismo a nivel de estados de ánimo, motivación, conductas, etc,…

Cuando recibí formación en Programación Neurolingüística, la frase que más me impactó de cuanto nos dijo el profesor, fue casi al final del curso. Se dirigió a nosotros en un tono algo pícaro y nos dijo algo así como: “Puede que esto sea producto de nuestra imaginación, puede que esto sea todo una fantasía, pero FUNCIONA”.

Os dejo algunos ejercicios sencillos de creatividad para que podáis empezar a entrenar:

  • Imaginar los usos posibles un clip (las mentes más avezadas pueden imaginar entre 40 y 50).
  • Haz una lista de 10 cosas imposibles.
  • Piensa en un minutos 10 cosas que podrías comprar para subsistir en el día a día con 5 €.
  • ve al trabajo, al colegio,… por distintos caminos cada día.
  • Busca figuras en nubes, patrones, texturas, paredes,…..
  • cambia el modo de hacer tareas rutinarias.
  • Hay más formas de cortar el queso. Busca alternativas a todo. Por mucho que te digan, no hay una sola forma de hacer las cosas en casi nada.
  • Lee, lee, lee……y escribe.
  • “Que la fuerza te acompañe”. Imagina durante un día que tienes poderes fantásticos y que todo lo que pasa, pasa por tu deseo. Ejemplo: entras a una tienda y no se abren las puertas automáticas, sino que las abres tú con el poder de tu “fuerza”.
  • Dibujar. Con un pincel imaginario que puede cambiar de color a voluntad, vamos a pintar un cuadro precioso en una tela imaginaria. Luego, lo comentas con tus compañeros. Podemos hace lo mismo con una escultura o con una pieza musical.
  • Imagina que viajas al pasado y cambias algo de tu vida. Descifra cómo sería hora tu vida al haber cambiado ese suceso.

Más ejercicios en próximas entregas.

 

3 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Video formación

Hoy quería presentaros  otro de los proyectos en los que participo, EMPRESA A ESCENA. En él queremos aportar valor a la formación mediante la realización de videos para formación, realizados en HD y con actores profesionales.

Os dejo, a modo de ejemplo,  éste que acabamos de terminar, enfocada a la formación en Atención en cliente, y concretamente a la venta en tienda. Una misma situación vista desde dos ópticas: la de un vendedor malo y otro bueno. La idea es usar estas píldoras audiovisuales para introducir y trabajar conceptos, generar debate o mostrar de forma visual lo que se quiera explicar.  Espero que os resulte divertido:

Más información en http://www.empresaaescena.com

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

MODIFICAR LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Los pensamientos ó creencias son aquellas cosas que nos decimos, nuestro diálogo interno. Esto da lugar a afirmaciones con las que describimos situaciones, circunstancias o personas. Aunque no podamos afirmar al 100% que son siempre los pensamientos los que provocan las emociones y no al revés, sí parece claro que lo que nos decimos a nosotros mismo es mucho más importante que la situación en sí misma.

De hecho, las situaciones son neutras hasta que nosotros las teñimos de significado. Este significado puede ser positivo (cuando me ayuda a sentirme bien y conseguir mis metas) o negativo (cuando provoca lo contrario). Estos pensamientos se transforman en autoafirmaciones o creencias generalizadas sobre nosotros, sobre el entorno o sobre otros.creencias

Pueden ser de varios tipos (cito sólo algunas):

  • Generalizaciones: “Nunca hago nada bien”, “nadie me quiere”, “no valgo para estudiar”,….
  • Filtraciones en las que sólo se tiene en cuenta lo negativo: “esto es tremendo, horroroso, injusto,…”, y que llevan al “no puedo resistirlo”, “no puedo soportarlo”,….
  • Polarizaciones o ver el mundo en blanco y negro: “éxito-fracaso”, “bueno-malo”, “fuerte-débil”.
  • Castastróficos: pensar en que si puede pasar algo malo, me sucederá a mí…
  • Atribuciones erróneas: pensar que lo les sucede a otros o a mí, tiene más que ver con su forma de ser que con las circunstancias, y que por ende, no se puede cambiar.

Si aprendo a controlar lo que me digo a mí mismo, seré capaz de relativizar más las situaciones, mejorar mi autoestima, bloquearme menos, funcionar mejor en todos los aspectos y, definitiva, ser más feliz.

¿Cómo detectar estos pensamientos erróneos o creencias irracionales? A veces son muy evidentes, otras no tanto. La mejor manera de saber que algo no marcha bien es simplemente observar mis emociones. Cuando ante determinadas situaciones se repite una misma emoción negativa, es probable que haya una creencia irracional de por medio. Si, por ejemplo, los exámenes me causan una ansiedad excesiva, quizá lo que haya detrás es alguna creencia del tipo: “no valgo para nada”, “soy inútil”, “siempre fracaso”,…o también del tipo “tengo que ser perfecto en todo”, “si no hago esto bien dejarán de apreciarme”,……

Una vez detectada y verbalizada la creencia, deberíamos hacer un trabajo de buscar alternativas a lo erróneo de nuestra perspectiva. Es decir, algo así como buscar todos los argumentos posibles en contra de esa creencia. No se trata de sustituir lo negativo por algo positivo sin base real (de “soy un desastre” a “soy el mejor”), sino de buscar alternativas racionales. Si mi creencia es “no valgo para estudiar”, los argumentos que tendré que buscar serán del tipo: “he fallado en este examen pero eso no significa que sea un fracasado”, “todo el mundo puede fallar a veces,…”, “de los errores se aprende”, “fallar es la única manera de aprender”, “tal vez no es que no valga, sino que no sé estudiar, y debo aprender”, etc,…..

Cuando me repito el nuevo discurso y lo interiorizo, las nuevas situaciones ya no serán tan traumáticas. Por supuesto, habrá recursos que puedo poner en práctica para afianzar estas nuevas creencias antes, durante y después de la situación-problema. Un buen terapeuta o educador, o un buen curso de inteligencia emocional nos pueden entrenar en estos aspectos. Cambiará tu forma de encarar las situaciones, de verte y de ver a los demás. En definitiva, una nueva óptica más sana.

Seguiremos insistiendo en ello en próximos artículos. Espero que os haya servido esta breve introducción.

Sergio Moreno.

2 comentarios

Archivado bajo Uncategorized